Este flujo de trabajo se basa en el modelo Qwen-Image y, gracias a la tecnología LoRA, logra texturas de piel ultrarrealistas. Los usuarios no necesitan ajustes complejos y pueden generar obras de retrato avanzadas. Adecuado para escenarios que requieren un diseño preciso de la textura de la piel, como el posprocesado fotográfico y la producción de retratos de alto nivel.
